
La Nutrición se ha transformado en estos días en una pieza central para el diseño de un programa de vida saludable. Juega un rol crucial no sólo en el manejo de algunas enfermedades, sino también en la prevención de éstas y en la optimización general de nuestra calidad de vida.
La mayor expectativa de vida nos obliga a optimizar nuestra calidad de vida. Los factores modificables que han demostrado tener mayor impacto en la prevención de enfermedades -fundamentalmente cardiovasculares- son una adecuada nutrición y la mantención de vida activa.
Asimismo, en enfermedades cardiovasculares el manejo nutricional y farmacológico adecuado permite optimizar la reducción de factores de riesgo, como regular niveles de colesterol, glicemia y sobrepeso. Y esto es fundamental, ya que en el mundo muere una persona cada 33 segundos a causa de este tipo de patologías.
La Nutrición complementa la práctica de actividad física tanto al realizar una evaluación diagnóstica y optimizar la composición corporal según la disciplina deportiva que se practica, como al prescribir los cambios nutricionales que sean necesarios para optimizar el rendimiento.